Los factores que influyen tu descanso son más de los que crees. Una buena noche de sueño no solo depende de la calidad de tu colchón, la ropa de cama o incluso la orientación de tu cuerpo al dormir pueden ser clave. Descubre en este artículo algunas recomendaciones para disfrutar de un buen descanso cada noche.
Orientación y tamaño correctos

Según los expertos, la posición ideal de tu cama debe ser de forma que tu cabeza mire hacia el norte y tus pies se dirijan al sur. A través de diferentes estudios se ha podido comprobar que esta podría se la mejor postura para descansar bien. Además el tamaño de tu cama también es importante. Por ello, selecciona una cama que te permita moverte cómodamente, incluso si duermes en pareja.
Ventilación y limpieza
Es recomendable ventilar, cada mañana, tu dormitorio durante al menos 10 minutos, de esta forma permitirás que el aire se renueve y entre el oxígeno en la estancia. Además, debes cambiar la ropa de cama una vez por semana y la almohada cada tres semanas para eliminar los caros y las bacterias cumuladas. También procura dar la vuelta al colchón por lo menos cada tres meses y lavar la funda cada dos semanas.
Los tejidos
La calidad de la ropa de tu cama también puede influir en tu descanso. Lo más recomendable es decantarse por sábanas 100 % algodón y de no menos de 180 hilos, ya que su tacto es más suave y confortable. También es fundamental que tu nórdico sea adecuado para protegerte del frío las noches de invierno pero sin hacerte sudar demasiado. Te aconsejamos combinar tus sábanas de algodón con fundas nórdicas relajantes o con una colcha de cama en tonos nude que le proporcione calidez a tu dormitorio. Además, si quieres añadir un extra de confort, te recomendamos planchar tu ropa de cama, ¡verás como notas la diferencia!